así se ahorra para la jubilación con las compras del día a día

Comprar ya no es solo un gesto con el que se paga un producto. Este acto tiene mucho más valor. También facilita ahorrar para la jubilación. Es la propuesta de Pensumo, Pensión por Consumo, empresa creada por Ibercaja y la fintech Plataforma por Decisión por Consumo, tras haber superado de forma exitosa la fase de pruebas piloto en el Sandbox Financiero, promovido por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

La empresa centra su actividad en ofrecer un servicio digital por el que los usuarios ahorran de cara al futuro y a su jubilación mientras consumen servicios y productos habituales en los comercios adheridos.

Su propuesta de valor es precisamente que, «con algo que se hace cada día, se ahorra para la pensión. Sin tener que modificar los hábitos de vida, se tiene un ahorro suplementario, utilizando la tarjeta del banco de siempre porque no tiene por qué ser de Ibercaja. Se pagará y se asociará ese consumo de manera que, sin abrir la app, cuando se consume en los comercios asociados, llegará el porcentaje de ahorro al plan de pensiones con sus ventajas y la fiscalidad existente», explica José Luís Orós, emprendedor, fundador y máximo responsable de Plataforma de Decisión por Consumo, a elEconomista

«Es un vuelco al plan de pensiones porque cada mes tienes un ahorro para el futuro con cualquier tipo de consumo de productos y servicios», añade José Luis Orós, quien incide también en que con la aplicación se puede dar también información del saldo acumulado en el mes y consolidado, comercios adheridos… La app a su vez permitirá incluir retos diarios, por ejemplo, en relación con el reciclaje o el running con aportaciones de un céntimo por kilómetro, de manera que se podrá ir sumando también ahorro por el estilo de vida que se siga. «Tu estilo de vida presente, te asegura un futuro mejor«, asegura.

En la actualidad, ya se han hecho pruebas reales, en el entorno de regulación del Sandbox, con centenares de usuarios y se está preparando ahora toda la tecnología para llevarla al mercado, previsiblemente, antes de fin de año. Para ello, también se tiene que dar un paso normativo -se prevé que la Administración concluya su preparación próximamente-, que será necesario para habilitar y dar operatividad al modelo de las pensiones por consumo.

Esta app puede suponer un importante avance porque las pensiones se construyen desde el siglo pasado por el trabajo pero, «en la actualidad, solo un tercio de la población trabaja a nivel mundial, pero todo el mundo consume. Ahora, con la tecnología, esto se puede aprovechar. Llegan las cotizaciones por consumo porque IVA paga todo el mundo, ya sea rico o pobre«, matiza Orós.

La distribución comercial, el origen

El Consejo de Administración de la nueva empresa Pensumo, Pensión por Consumo está formado por el director general de Ibercaja Pensión, José Carlos Vizárraga, que ejercerá como presidente de la nueva compañía; y Juan Carlos Fandos, jefe de Empresas Participadas de Ibercaja; José Antonio Herce, socio fundador de LoRIS; José Luis Orós, fundador de Plataforma de Decisión por Consumo; y Víctor Royo, jefe de Estrategia Comercial de Ibercaja, que actuarán como consejeros.

Con este paso se avanza a su vez en esta iniciativa que «no surgió como producto de ahorro, sino de la distribución comercial pero que, poco a poco, ha ido derivando al sector financiero. Se registró en 2010 como Pensumo, Pensión por Consumo, aunque la empresa comenzó en 2013, como Plataforma de Fidelización Pensumo SL». Un nombre este último con el que se ha operado hasta la joint-venture con Ibercaja, aclara José Luís Orós.

La primera experiencia se realizó en la localidad zaragozana de Borja con tarjetas de fidelización, a finales de 2013 y 2014. «Todavía no había aplicación y lo hicimos con estas tarjetas y tablets que llevamos a los comercios. Un tercio de los establecimientos de este municipio se adhirieron al sistema y conseguimos más del 10% de usuarios. Vimos que el concepto tenía impacto y gustaba porque es un ahorro complementario y un complemento a las pensiones públicas. Lo presentamos a concursos, aceleradoras… hasta que el respaldo definitivo nos llegó desde la Unión Europea, en el marco del programa H2020», dentro del topic nuevos modelos de negocio para sociedades inclusivas y reflexivas.

«Observamos que todo iba muy bien, pero en las pruebas nos dimos cuenta de que, para que funcionara correctamente, era necesario tener un producto financiero adecuado que diera facilidades para tener una pensión por consumo y que entonces no existía en el mercado». De este modo, desde la primera convocatoria, en el marco de la Ley Sandbox, se contactó con Ibercaja, entidad que «lleva 100 años hablando del ahorro y del pequeño ahorrador y que converge muy bien con nuestra propuesta de ahorro de siempre». Y así es como surgió este proyecto en el marco del Sandbox, que es el primero que previsiblemente llevará a un ajuste normativo en España y en Europa.

Un consumo más sostenible

Además del ahorro directo para el futuro, los productos que se compran en el día a día aún pueden tener más valor tanto monetario como de cara a la sostenibilidad. El emprendedor también ha puesto en marcha la Plataforma de Economía Circular con la que es posible obtener ingresos con el reciclaje. Esta experiencia comenzó a finales de 2018 con un piloto con Ecoembes en el barrio de La Almozara, en Zaragoza, para impulsar el reciclado de los productos que se depositan en el contenedor amarillo.

Esta prueba dio paso al lanzamiento de la app Recicla y Suma «porque vimos que el perfil del usuario reciclador y del ahorrador era distinto», añade José Luis Orós. La aplicación, que suma más de 11.000 usuarios, «incentiva el reciclaje con pago normalmente de dos céntimos por reciclaje. Cuando rescatas el dinero -a partir de dos euros-, lo puedes pasar a Pensumo para el ahorro o bien recibir una transferencia para gastar el dinero en lo que se quiera, aunque también se quiere poner una tercera opción: la donación. Hoy en día, el 10% de los usuarios está presente en las dos plataformas (ahorro y reciclaje)».

La app tiene registrados recicladores de otras comunidades autónomas como Canarias y de ciudades como Ceuta y Melilla. «Puede ser un modelo universal«, señala Orós, quien apunta que se está intentando entrar en el mercado de la liquidación de la huella de carbono porque ya se tienen registrados y analizados 700.000 reciclajes. «Todos esos token pueden tener un valor, cotizar o ser asumidos por empresas que quieran reducir su exceso de huella de carbono».

El proceso de la aplicación es sencillo. Tan solo hay que hacer una foto con el producto en el contenedor que se recicla para percibir la cantidad económica. «Se cuenta un reciclaje por día, pero es posible hacer varios reciclajes de diferentes materiales». Además, también se contempla el reciclado del aceite de cocina, con periodicidad de una vez al mes, y las medicinas, en este caso, contándose un reciclaje a la semana. El siguiente paso es trabajar también uniendo reciclaje y cultura.