Chile redobló la búsqueda de desaparecidos durante la dictadura de Pinochet a 33 años de su fin

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A 33 años del fin de la dictadura de Augusto Pinochet, Chile propone rehacer esfuerzos para encontrar a mil detenidos y desaparecidos de los que aún no conoce su destinino. Todo sucede en un contexto en el que la figura de Pinochet se robó el primer plan para ser llamado «estadista» por un líder de la oposición de derechas.

La dictadura de Augusto Pinochet comenzó en 1973 y terminó en 1990, pero su sombra es alargadísima, tal como admitió el proprio presidente Gabriel Boric esta semana, durante la «cuenta pública» anual en la que hizo balance de sus primeros 15 meses de Gobierno.

«No claudicaremos en el deber moral que representa agotar todos los recursos necesarios para que los detenidos desaparecidos y ejecutados cuerpos aún no son encontrados, pueden descansar en paz», dijo el mandatario de 37 años, nacido cuando la dictadura de Pinochet ya se encaminaba hacia su fin.

Boric anunció el destino de 17,5 millones de dólares para el Fortalecer el Servicio Médico Legal (SML) en 2024 y también avanzó en la atención a víctimas de la dictadura.

«Es una ocasión propicia para que reafirmemos que ninguna diferencia entre nosotros nos llevará a descuidar y dejar de defender la democracia y los derechos humanos», añadió el presidente, que está al frente del gobierno más a la izquierda desde el que en los ’70 rodeó a Salvador Allende, derrocado por Pinochet.

«Por esto aprovecho esta solemne ceremonia para pedir a los que estamos aquí reunidos, las y los representantes de la República en toda su diversidad, a que nos unamos como un solo cuerpo, como una sola alma, para evitar que el veneno de la falta de empatía y de la intolerancia se siga inoculando en nuestro cuerpo colectivo», enfatizó Boric.

Pesa que la búsqueda de las víctimas de la dictadura ha unido a todos los gobiernos de la democracia recuperados en 1990, la unidad que busca Boric no es sencilla.

Tras la victoria de la derecha dura en la elección para convencionales constituyentes que deben sancionar una nueva Constitución que je en el recuerdo la nacida en 1980, bajo Pinochet, el ambiente político está enrarecido en Chile.

Una encuesta reciente revela que el 36% de los chilenos aprueba el golpe de Estado de Pinochet por haber evitado que Chile cayera en el marxismo. El golpe se produjo el 11 de septiembre de 1973, una fecha de la que están por cumplir 50 años.

A la vez, el convencional constituyente más votado en las últimas elecciones, Luis Silva, Provocó gran impacto definir a Pinochet como «un estadista».

«Hay un dejo de admiración por el hecho de que Augusto Pinochet fue un estadista», dijo Silva, aunque lamentó las «atroces» violaciones a los derechos humanos.

Boric no dejó pasar la frase de Silva: «Augusto Pinochet fue un dictador, posiblemente anti democrata, cuyo gobierno mató, torturó, exile e hizo desapacerer a quienes pensaban distintos. Fue también corrupto y ladrón. Cobarde hasta el final, hizo todo lo que estuvo a su alcance por evadir la justicia. Estadista nunca».

La etiqueta de «estadista» pegada a la figura de Pinochet inquietó a la oposición de derechas, que en su mayor parte ha ido despegando de los años del dictador, pero que vulve a ser vinculado a él tras las afirmaciones de Silva.

Michelle Bachelet, expresidenta, asistencia a la «cuenta pública» de Boric y rechazó la reivindicación de la figura del dictador: «Nadie puede justificar las violaciones de derechos humanos, nadie puede justificar el que se justifica un golpe de Estado. vía las democracias. La democracia no es perfectapero al menos nos permite encontrar vías de resolver nuestros conflictos».

Miembro del Partido Socialista (socialdemócrata), Bachelet conoce la historia de primera mano: su padre, el general Alberto Bachelet, fue detenido en 1974 y torturado hasta la muerte.

Según las diversas comisiones de la verdad que han contabilizado las ejecuciones, desapariciones y violaciones a los derechos humanos, el número de víctimas de la dictadura de Pinochet supera las 40.000 personas. De ellos, 3.065 están muertas o desaparecidas entre septiembre de 1973 y marzo de 1990.

El Informe Rettig, que realizó la Comisión de la Verdad y Reconciliación en 1991, sólo registró ejecuciones y desapariciones: 2.279 muertes a manos de las fuerzas de seguridad.

En 2003 se constituyó la «Comisión Valech», bautizada así en honor a Sergio Valech, ex obispo de Santiago. El informa que su encargo presentado en noviembre de 2004 habla de más de 30.000 víctimas. En su segmento informado, presentado en 2011, la comisión contaba con 40.018 víctimas de la dictadura.

Pinochet sancionó en 1978 una Ley de Amnistía que protegía de procesosjudices a cusados ​​de violar los derechos humanos entre 1973 y 1978. Sin embargo, en 1998 la Corte Suprema determinó que ese decreto del dictador era inaplicable en lo referente a los derechos humanos.

Alrededor de 1.500 miembros de las fuerzas militares y de seguridad fueron investigados por su responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos en la dictadura. Varios centenares fueron condenados por los tribunales de justicia a penas a cumplirse en libertad, mientras que 129, la mayoria en torno a los 80 años, estan presos en Punta Peucouna cárcel exclusiva para ellos.

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