La Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, en su lengua inglesa) ha lanzado un manifiesto que pretende contribuir al número de decisiones relativas al abordaje del cáncer y que identifica como dos áreas clave de intervención: prevención, tratamiento, investigación, profesionales y crisis.

“Se manifiesta por una Europa más saludable: Se basa en la evidencia de la ESMO para optimizar el Plan Contra el Cáncer” Este es el número de este documento que aborda las inquietudes de esta sociedad médica europea que representa a más de 35.000 profesionales de la oncología en 170 países del mundo.

“Con el Manifiesto, expresamos nuestro compromiso de apoyar a las instituciones europeas”, así como a los gobiernos de cada país “en el desarrollo, implementación y seguimiento de políticas para abordar eficazmente el nitrógeno del cáncer y lograr una atención oncológica óptima para todos” , afirmó Presidente de ESMO, Andrés Cervantesen una sola comunicación.

“Estamos dotados de la evidencia científica necesaria para fundamentar las decisiones, y también de la evidencia práctica que surge del feedback de todos los profesionales que trabajan sobre el terreno”.

Así se manifiesta en el campaña #CloseTheCareGap (para cerrar la brecha en asistencia), se comprometió con reducir la carga global del cáncer y decidió abordar las barreras que impedían que todas las personas accedieran a la atención oncológica que era necesaria.

“Dado que se prevé que los casos de cáncer aumentarán un 20% para 2040 y con más de 12 millones de supervivientes de cáncer en Europa, como defensores de los pacientes, estamos orgullosos de ser una fuerte impulsora de los esfuerzos de la ESMO”, apunta Tanja Spanic, presidenta de la Organización de Defensores de Pacientes de la ESMO.

Cinco áreas estratégicas en el manifiesto de la ESMO

Para impulsar el Plan de Lucha contra el Cáncer en Europa, el manifiesto de ESMO se desarrolla en cinco ámbitos clave, siempre con el paciente y el resto de la historia.

Prevención

Ante la previsión de pasar de 4,4 millones de nuevos casos de cáncer en 2020 a 5,3 millones en 2040 y teniendo en cuenta que hasta el 50% de los cánceres se pueden prevenir, la ESMO tiene una respuesta rápida y decidida:

  • Reducir la contaminación del aire, la exposición al asbesto y otros carcinógenos.
  • Mitigar conductas (especialmente entre adolescentes y jóvenes) que aumentan el riesgo de cáncer, como el uso de cigarros electrónicos y cámaras solares, la mala alimentación y el alcohol; Obstáculos y renuencia a evitar la prevención de cánceres prevenibles, como los cánceres relacionados con el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Tratamiento

El manifiesto de la ESMO garantiza que los medicamentos sean accesibles, apropiados y disponibles para los pacientes, con especial atención a aquellos con cánceres raros o ultrararos. Destaca la urgencia de desarrollar criterios para la definición correcta de «necesidades médicas no cubiertas», que afecta a los llamados medicamentos hurérfanos y puede marcar la diferencia a la hora del acceso a tratamientos innovadores y rentables.

Investigación

Cualquier avance en prevención y tratamiento está impulsado por la investigación subyacente. Factores clave para el desarrollo de medicamentos oncológicos innovadores:

  • Prioridad para el cáncer en el programa de la Unión Europea (UE).
  • Centrarse en las causas del cáncer.
  • Fomentar una solicitud personalizada para el tratamiento del cáncer.
  • Impulsar el uso de la inteligencia artificial para soportar el volumen de decisiones clínicas.
esmo manifiesto
Un investigador que trabaja en el Centro de Investigaciones Oncológicas (CIC) de Salamanca. EFE/Carlos García

Profesionales

El Plan Cáncer requiere mano de obra adecuada para su propuesta: formateada, capacitada y en número suficiente para cubrir las expectativas futuras y actuales.

El aumento de la financiación de la UE para programas de desarrollo profesional y las cuestiones psicológicas y sociales relacionadas con el trabajo se encuentra en las principales áreas de ESMO.

Crisis

Los crecientes desafíos derivados de la escasez de personal, el bienestar de los oncólogos y el equilibrio entre la vida personal y laboral están afectando la capacidad de los oncólogos para brindar los más altos estándares de atención posibles.

Estos desastres son más difíciles de afrontar en un contexto de crisis repetidas, inducidas por desastres naturales, conflictos y pandemias.

En tiempos de crisis se continúa prestando atención a considerar disposiciones para servicios sostenibles de prevención del cáncer como parte integral de cualquier plan de preparación para emergencias y pandemias.

«La capacidad de brindar una atención óptima al cáncer no puede interrumpirse en caso de emergencia o crisis: el cáncer no espera el fin de una guerra ni que los inmigrantes tengan una nueva generación después de inundaciones devastadoras», afirmó el presidente de ESMO.