El intenso dolor del aborto farmacológico

El intenso dolor del aborto farmacológico

Así se ubica un estudio italiano de finales del año 2022, que colabora con la Unidad Operativa de Ginecología y Fisioterapia de la Reproducción Humana del Hospital S. Orsola de Malpighi con el Departamento de Obstetricia y Medicina General del gran hospital de la USL. en Bolonia. .

En la encuesta participaron 242 pacientes, mujeres que se encontraban en el primer trimestre de embarazo, y todas se sometieron a un aborto farmacológico a base de los medicamentos mifepristona y misoprostol.

También es necesario responder preguntas para establecer el nivel de respuesta ante el tratamiento abortivo. A todos ellos se les administra ibuprofeno con analgésicos finos y morfina oral a quienes lo solicitan.

Unas horas después de la dosis de misoprostol, todas las mujeres refieren la intensidad del dolor experimentado durante el proceso. Esto le ayudará a alcanzar la Escala Analítica Visual (VAS).

Las mujeres que han solicitado morfina oral (que les proporciona dolor moderado o intenso) valoran su estado antes de poder tomar la reconfortante medicación.

«El 38% de todas las personas que experimentan dolores severos sin fuerza, con tanta intensidad, durante el proceso de aborto farmacéutico«, afirma la doctora Carmen Sala, tocoginecóloga de Clínica Gine-3 de Barcelona y experta en calidad de vida de la mujer.

“Y tengo otra reflexión que ofrece: ninguna de las mujeres menores de edad que deciden interrumpir libremente su vergüenza están acompañadas por un adulto durante las diferentes fases intensamente dolorosas del aborto con medicamentos”

aborto farmacologico

¿Qué constituye un aborto farmacológico?

El medicamento que facilita a la mujer el aborto farmacológico se compone de dos productos: la antiprogestina mifepristona (oral, bucal o vaginal) y el misoprostolAnálogo a las prostaglandinas.

Mifepristona bloquea la implantación del óvulo fecundado en el endometrioque llega tres o cuatro días después de la fecundación al útero de las trompas de Falopio, donde es imposible que el embrión se seque adecuadamente (hasta la novena semana de gestación).

La hormona progesterona actúa sobre el endometrio para que esta regeneración interna del útero sea absorbida y reciba el óvulo fecundado en toda su plenitud.

Además, la mifepristona aumenta la sensibilidad del útero a las prostaglandinas y ayuda a mantener el cuerpo uterino.

Después de 24 a 48 horas de tomar mifepristón, estas mujeres quedan embarazadas y en casa deben administrarse el medicamento misoprostol.

El misoprostol provoca las contracciones uterinas, la apertura del cuerpo uterino (cérvix) y la expulsión del embrión, finalizando la gestación.

La efectividad de la dosis de este doble tratamiento farmacéutico durante este periodo se estima entre el 94 y el 98%.

El resultado del procedimiento consiste en la expulsión completa del saco gestacional; sin embargo, no es necesario realizar otro tratamiento posterior.

Si no se logra el objetivo, durante una revisión ecológica realizada durante las dos semanas, se podrá realizar otro tratamiento abortivo, como una ligera succión del útero (limpieza del interior del útero durante el primer trimestre del parto).

Según la guía del Ministerio de Sanidad de España, el mifepristón no genera efectos secundarios, pero puede provocar dolores de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de cabeza, fatiga e insuficiencia cardíaca.

Con el misoprostol, la mayoría de los efectos secundarios aparecen al mismo tiempo o durante determinadas horas de la dosis del tratamiento.

En el 70% de los casos, la sangre es mayor que la menstruación. El sangrado vaginal disminuirá gradualmente durante las dos semanas posteriores al aborto.

El dolor abdominal es generado por el proceso de aborto y el efecto de las prostaglandinas: el 33% de los casos será como la menstruación y un porcentaje mayor será intenso, con las características de disfunción significativa.

Excepcionalmente, según la guía ministerial, el aborto con medicamentos será muy doloroso.

También se podrá padecer diarrea, náuseas, vómitos, escaladas, fiebre o fibras, exantema (cambio de color y textura) y picazón en plantas de los pies y palmas de las manos.

Es probable que existan posibles complicaciones y contraindicaciones, ya que es posible prescribir estos medicamentos al médico personal autorizado.

Resulta que en 2020, en España, más del 24% de las interrupciones voluntarias en la contratación (IVE) se levantarán camino a la industria farmacéutica, la mayoría de ellas El 89% descargará en las primeras semanas de gestación, según datos del Ministerio de Sanidad.

En ese momento, el 70,62% de los productos farmacéuticos notificados al IVE se elaboraban en centros de salud extrahospitalarios (65,38% en centros privados y 5,24% en públicos).

El otro 29,37% se practica en centros hospitalarios (28,57% privados y 0,8% públicos).

El aborto en España

La Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, establece la obligación de las administraciones sanitarias públicas de garantizar la prestación de interrupción voluntaria del internamiento en los centros hospitalarios de seguridad según criterios de gratuidad, accesibilidad y proximidad, estableciendo los mecanismos y remedios. derechos humanos suficientes para garantizar este derecho de las mujeres.

las mujeres pueden interrumpir voluntariamente su embarazo a partir de los 16 años sin necesidad del consentimiento de sus representantes legales dentro de las primeras semanas de gestación; hasta la nueva semana en el caso del método agrícola.

En España y durante el año 2022 se notificaron 98.316 interrupciones voluntarias del trabajo (IVE): el 73,04% de cada semana de embarazo; 21,90% desde la semana nueva hasta la actual; 4,88% de 15 a 22 semanas y 0,18% con títulos venosos o más.

Un 91,23% de la petición de la mujer; un 5,66% por riesgo grave para la vida o la salud de la embarazada; un 2,80% motivado por un riesgo de anomalías graves en el trabajo; y un 0,31% del IVE por anomalías fetales incompatibles con la vida o enfermedades extremadamente graves e incurables.

«Insistimos en que los médicos deben garantizar los derechos de la mujer interrumpiendo el bochorno de la forma más cómoda posible, evitando al máximo el dolor en todas las direcciones», afirmó el ginecólogo catalán.

“Es crucial enfatizar en la identificación de las mujeres con riesgo de sufrir dolores severos para mejorar su atención y tratamiento, haciendo del aborto con medicamentos una alternativa mucho más aceptable que el aborto quirúrgico”, concluye la Dra. Carmen Sala Salmerón.