El momento del nacionalista Narendra Modi, la nueva estrella del tablero geopoltico que preside el G20 ms dividido

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En difcil recorrer unos pocos metros en Nueva Delhi sin encontrarse con un enorme cartel con el rostro sonriente de Narendra Modi: el primer ministro, vestido con su caracterstico look (una kurta tradicional hecha de seda combinada con un chaleco Nehru), est en casi todas marquesinas de las paradas de autobs, en los postes de la luz y hasta en las puertas de los baos pblicos. A la foto de Modi le acompaan varios mensajes de bienvenida a la cumbre del G20 ms «ambiciosa y decisiva» que acoge la «madre de la democracia». Es decir, India.

El gran foro de lderes mundiales en Delhi es el culmen de un ao excepcional para Modi. El veterano lder de 72 aos ha llevado a su pas a convertirse en el ms poblado del mundo a la vez que es la economa de ms rpido crecimiento. Ha navegado hbilmente por las revueltas aguas geopolticas, equilibrando sus buenas relaciones con Estados Unidos y Rusia, a la par que ha subido posiciones en los juegos de poder globales aprovechando el hueco dejado por la creciente divisin entre Washington y Pekn.

Tambin se ha personado como la voz autorizada del Sur Global, de las economas en desarrollo, y acaba de poner a su pas en el top de potencias espaciales al lograr un histrico alunizaje en el polo sur de la Luna. La cumbre del G20, ms dividida este ao por el desplante del presidente chino Xi Jinping y la siempre incmoda situacin con la Rusia de Putin, va a consolidar un papel cada vez ms centrado de Modi en un nuevo orden en el que India busca ser un actor principal.

«Durante demasiado tiempo, India fue vista como un pas con mil millones de estmagos hambrientos», dijo Modi hace unos das en una entrevista. «Ahora son mil millones de mentes aspiracionales y dos mil millones de manos hbiles».

El encuentro de este fin de semana, al igual que ocurri el ao pasado, estar fuertemente marcado por la invasin rusa de Ucrania. Tanto que, por primera vez, los delegados de los pases alertan que puede que no haya comunicado conjunto del grupo. As lo adverta tambin hace unos das el enviado ruso a Delhi, el ministro de Exteriores Sergi Lavrov: «Mosc bloquear la declaracin final si no refleja su posicin».

La ausencia en Delhi de Putin y Xi en el G20 profundiza una particin por bloques en la que India trata de equilibrar sus movimientos hacia ambos lados. Esa posicin del pas anfitrin, que pondr a prueba su creciente influencia geopoltica, le empuja a ser el nico capaz de buscar un consenso para que el grupo lance finalmente una declaracin con una sola voz.

Enviado Especial: Nueva Delhi se prepara para la cumbre del G20 ms divididoLUCAS DE LA CAL / EL MUNDO (Vdeo)

Modi tratar de continuar haciendo malabarismos -nunca ha condenado explcitamente la invasin rusa- para incluir todos los puntos de vista y demostrar que, pese a todo, se puede forjar unidad en grandes cuestiones globales como el cambio climtico, la seguridad alimentaria o el alivio de la deuda de las naciones pobres.

El G20 de este ao es decisivo para el devenir de este grupo que incluye a las 19 naciones ms ricas del mundo ms la Unin Europea, sobre todo cuando el foro de los BRICS, el de las economas en desarrollo, capitaneado por China, se va haciendo cada vez ms grande y ms fuerte, con muchos pases exigiendo su sitio en la toma de decisiones para la gobernanza global.

Precisamente, como contrataque al auge de los BRICS, el G20 va a otorgar la membresa a la Unin Africana. La medida dara a este organismo continental el mismo estatus que la UE. «Nuestra presidencia no slo ha visto la mayor participacin de pases africanos hasta la fecha, sino que tambin ha presionado para la inclusin de la Unin Africana como miembro permanente del G20», dijo Modi esta semana.

El viernes por la noche, como aperitivo a la cumbre, el primer ministro indio recibi al lder estadounidense Joe Biden en Lok Kalyan Marg, su residencia en Nueva Delhi. Era la primera vez que Biden pisaba India como presidente, devolviendo adems la visita que Modi hizo en Washington hace apenas tres meses. A Biden sobre todo le interesa fortalecer vnculos con Delhi como el gran contrapeso a China en Asia-Pacfico.

Segn una declaracin de la Casa Blanca emitida despus de la reunin, ambos lderes reafirmaron los acuerdos firmados durante el viaje de Modi a Washington, como la adquisicin por parte de India de drones MQ-9B y motores para aviones de combate fabricados en Estados Unidos, as como una asociacin para la fabricacin de chips y la reduccin de las emisiones de carbono que contribuyen al cambio climtico.

El primer ministro indio lleva meses eufrico, y eso le ha salpicado dentro de casa disparando sus ndices de popularidad. Modi se siente imbatible. Tanto que los partidos de la oposicin han hecho pia con la idea de formar un bloque y presentarse juntos a las elecciones del ao que viene para tratar evitar que el poltico hind revalide un tercer mandato. Incluso con esas alianzas inauditas, pocos dudan de que el actual lder va a arrasar en las urnas. Modi est crecido y su populismo nacionalista est disparado.

Se presenta habitualmente como el mximo exponente de la India luchadora, la que empez desde abajo rebelndose contra los ex gobernantes anglfonos. Ha ganado rdito tratando de romper con el pasado colonial britnico. l viene de cuna pobre, de un pequeo pueblo al norte del estado de Gujarat; se vende como el gran poltico autodidacta que, a diferencia de sus predecesores, no estudi en Oxford ni en Cambridge; es el orador de masas cuyo rostro sonriente est en las vallas publicitarias que promocionan miles de nuevos planes de asistencia social y ambiciosos proyectos de infraestructura; es el hombre al que agasajan en todas las verbenas polticas internacionales.

Pero tambin tiene muchas sombras a lo largo de su carrera. En poltica comenz en las filas del Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), un grupo de extrema derecha hind, considerado por muchos historiadores como una organizacin paramilitar que fue el germen ideolgico de la actual formacin gobernante que dirige Modi, el Partido Bharatiya Janata (BJP). El fantico que mat a tiros el 30 de enero de 1948 a Mahatma Gandhi, tambin formaba parte del RSS, prohibido tras el asesinato, aunque el grupo fue rehabilitado poco despus y contina hoy defendiendo la construccin de un estado teocrtico hind donde aquellos que profesen otras religiones, principalmente el islam, sean considerados ciudadanos de segunda clase.

En la India actual, el partido de Modi ha dado alas a los extremistas con una cruzada ultranacionalista que con frecuencia deja explosiones de violencia contra los musulmanes por todo el pas, con llamamientos incluso al genocidio por parte de algunos miembros del BJP, que es la formacin poltica ms grande de India -y del mundo, con 180 millones de miembros-, pero que est muy lejos de tener una amplia mayora popular ya que controla solo la mitad de los 28 estados.

Pero la mala reputacin que tiene el BJP en muchas regiones del pas, incluso llegando a provocar que India retroceda constantemente en cuanto a indicadores democrticos bsicos, no ha logrado arrastrar la popularidad de Modi, quien roza un ndice de aprobacin del 80%. El lder ha forjado una figura tan personalista que hasta le votan muchos de los crticos con su partido que nunca, en elecciones regionales, nunca pondran en una urna la papeleta del BJP.

«Modi es un visionario. Esto se manifiesta en la transformacin en curso de la infraestructura y la arquitectura de bienestar pblico de India. Desde la apertura de 500 millones de cuentas bancarias (ms de la mitad de las cuales pertenecen a mujeres), hasta el suministro de electricidad a todos los hogares y la garanta del acceso a toallas sanitarias. Pero los logros del lder se ven ensombrecidos por un creciente autoritarismo, alimentado por resentimientos personales e ideolgicos», analiza el profesor Devesh Kapur, especialista en poltica india de la Universidad Johns Hopkins.

Modi abre este fin de semana las puertas de Delhi al G20 tras salir reforzado internamente de una fallida mocin de censura, la segunda desde que lleg al poder en 2014. Los partidos de la oposicin recurrieron a este procedimiento de control a sabiendas de que, ms all del ruido, no prosperara porque el grupo parlamentario de Modi suma una amplia mayora junto a sus aliados en el legislativo. La mocin propuesta vers en el inmovilismo del primer ministro ante la batalla tnica que lleva varios meses sacudiendo Manipur, un remoto estado en el noreste que no est entre las prioridades de un primer ministro que cada vez est mejor posicionado en el tablero geopoltico.