Alcanza con atención al habla sevaje para escuchar el poder del lenguaje de Gabriela Cabezón Cámara. Con este neologismo hemos desarrollado la voz para salvar tu piel natural y luminosa. Los hijos de Naranjelsabía nuevas noticias que, como tú, eres humano y te entrenas en un sentimiento capaz de pregunta por moldes imperantes.

Gabriela Cabezón Cámara. Foto de Alejandra López.

Situación en el momento de colonizaciónCuenta la vida de Antonio, un español centrado en el tiempo que escapa con dos hijos garantizados y se refugia en el bosque, para seguir adelante, redacta un fuero en su casa para controlar todo lo que ha vivido desde que salió del convento en momentos en que aún era la Monja Alférez.

Como en su famosa novela Las aventuras de China Hierroque fuera Finalista del Premio Booker, el autor imagina una vida basada en un personaje que conoce, solo que este caso no proviene de un libro sino de la realidad. Mientras le sol de la tarde le da un resplandor sereno, Cabezón Cámara habla de la fascinación y ella horror que el género Antonio, y su voz suena melódica, hipnótica, un poco como su escritura, que sin importar ese material valga, inexorablemente construyó musica unicaes lo esencial de una capacidad narrativa para entregarse a la mirada de los peregrinos de un océano antrópico y, al mismo tiempo, proponer otros modos, más gozo, de convivir en la tierra.

– ¿Qué vas a hacer para elegir el pasado para conocer el presente?

–Bueno, en este caso apuesto que es muy extraordinario y que encuentra el personaje de Monja Alférez. Conocí su historia ace muchos años a través de mi editora Ana Laura Pérez, es un editor completamente excepcional y extraordinario. Mis libros serán otros si no serás charles con ellos desde mi primer cuento. despues de escribir Las aventuras de China Hierro Lo grabé. “No, ¿quiero explorar?”, me dije. Y eso es lo que somos.

–¿Hubo algún sentimiento que persiguió el relato del horror de la colonización a través del humor?

–El humor es una de las formas en que encontramos ciertas áreas de la novela que son difíciles. Hay un humor muy oscuro. en parte desde la conquista, y otros tercios con los niños. Los conquistadores son todos palurdos, para ser un ser inteligente no hay que ser muy inteligente.

Gabriela Cabezón Cámara.  Foto: Daniel DAarribaGabriela Cabezón Cámara. Foto: Daniel DAarriba

–En esta noticia, como también sigue En la Virgen CabezaLas creencias ocupan un lugar central.

–Sí, en lo religioso hay un arquetipo jugando. De hecho, toda la nueva religión se monta en una parte anterior, decimos que el nacimiento de Cristo y el solsticio de invierno son una misma cosa. Es muy poderoso, son mitos transhistoricos et hablan de cómo está constituida la cultura humana sobre la tierra. Hoy es el día más corto, la noche más larga, esperamos y volvemos a ver. En estos mitos, tras su reelaboración, aparece la conexión con el planeta.

–¿Qué transforma a Antonio, que parece ser uno en la vida y otro en la carta que escribe?

–El mapa es tu pasado y es lo que es. También hay un detective que se ve obligado a encontrarse entre los niños, los indios y la amistad del capitán que quiere conocerlo. La vida lo obliga a detenerse, y los niños lo usan constantemente, el sacan de si, lo obliga a aparecer, y en esa detención tiene un tiempo para que se abra otra cosa. Algo del espacio de la vivienda, algo del orden del amor. el tipo es una bestiaet en ese detenerse se recuenta porque vive en el vértigo, se vulve a contar, recuerda algunas cosas de su infancia, hay dos o tres escenas amorosas, tampoco tuvo muchas, pobrecito.

–¿Hay alguna manera de que la película explore la infancia y la influencia de los niños en este cambio?

–No existimos fuera de la red. Constituir a nuestros súbditos como sujetos que son sujetos de lenguaje, sujetos de alguna forma de derecho. todo es relacional. Ahora bien, insisto mucho en un solo hombre, hay algo del orden del deseo que es funcional. Por ejemplo, desobedecerás las reglas de un rojo y podrías perder. Los seres humanos ni siquiera surbrevivimos si no tenemos a otro que nuestro sostengan.

–¿Crees que la sal tiene más evidencia de estos vínculos?

–Selva es un rojo de vida muy poderoso, ¿no? Contener vida dentro de uno mismo es expresión de la vida de la Tierra, sólo una parte, como todo, una parte muy concentrada.

Gabriela Cabezón Cámara.  FOTOS MARTÍN BONETTO.Gabriela Cabezón Cámara. FOTOS MARTÍN BONETTO.

–¿Cómo se tiene ese conocimiento de la vida que se encuentra en la historia?

–No sé básicamente lo que quiero, pero tengo uno o dos. La última vez que viste a un fotógrafo de naturaleza, Emilio White, puedes ver su trabajo en Instagram. Lo dicho, Emilio quiere ver lo que quieres. Me llevó al arroyo del Uruguay y vio uno de los que ya desaparecieron, que ahora se encuentran en este arroyo y es hermoso. Otro día me encontré con una barra, es la oreja de un riachuelo que tiene una barra con sal, las madres necesitan sal, la tierra coloreada en la suya, para que las madres vengan aquí. Es un lugar magnífico para los cantantes, es en esta época, una trampa para los cazadores. El arroyo cavó una playa de siglos, hay kilómetros de años donde hace las alfombras con agujeritos en el barro. El primer día llegamos a 5 horas de pedaleo de tierra desde un metro ancla por dos largos senderos. No hay señal de teléfono, no podemos decir que esté tranquilo, entre el follaje porque el animal pasa por mi lado. Casi me muero. Al otro día volvimos y recién ahí escuche algo, no se qué, mi cuerpo escuchó algo.

–Quiero saber que el follaje y el que se ven muchos bichitos debajo del agua. No, es mojan, patinan. Si ves agua en el agua no podrás patinar o tendrás que aguantar. Cada vez que el impacto sobre la superficie del agua genera círculos concéntricos como una piedra. Y ahí es que kilómetros de bichitos lo han hecho a la vez y los círculos cuando no se cruzan, como tienen mucha capacidad en el agua, van pasando cada uno por su capa. Vi la vibración del ala de un picaflor. Siente la diferencia entre cómo vas a la mezquita o cómo sales de tu cuerpo. No aprendas más al mediodía, no más. Soy muy hermosa, para mí, como un antes y un después. Y en un momento Emilio me dijo: «Gaby mirá», y en la superficie del arroyo, hay un movimiento hacia el agua, como una erupción y ahí viene una danta buceando. Sacó la cabezota, avec deux orejitas chiquititas, nos miró et se fue. Aprende a montar bien porque las serpientes no te quieren picotear, pero si te pinchan los pis. Aprende a caminar en silencio, ya que es más probable que te encuentres con otras personas. Queda un 7% de sal paranaense pero es una preciosidad, hay que cuidarla

–Un colonizador con dos hijos, conducido por indios en medio del bosque, ofrece una posibilidad de conocer radicalmente lo distinto.

–El problema de la conquista es la conquista, no la diferencia de culturas. El problema no es el conocimiento del otro, el problema es que viene a robar, a matar, a saquear. Entonces no hay problema con el significado. Los europeos conocen gente que es muy diferente a ellos, el África contemporánea, China, saben que la gente tiene gente diferente. No hay ningún problema cultural, y todavía lo hay. No hay guerra por diferencias culturales, sino por distintos intereses económicos, hay planes de exterminar un pueblo para que esté en su tierra, en sus minerales o en el mar. Hay proyectos políticos que requieren un enemigo. común para generar cohesión. Una cosa es intérprete y otra cosa es algo, esclavizar, robar, violar, descuartizar, torturar, priser fuego. Llevar a cabo un genocidio no es un problema de interpretación. Tampoco es un problema de interpretación el que ahora tenga el tercer Malón de la Paz que está ahí en los tribunales. Las empresas, las grandes corporaciones pasan al frente de la disputa, los gobiernos locales se hacen cargo y por estas zonas desérticas, ya una comunidad sin vivir la vida como la viven millas y millas de años. Este no es un problema de interpretación, es una matriz colonial sostenida.

–También crea un lenguaje muy singular, ¿Cómo constructte ce rouge de IDIOMAS?

–Armado con resonancia con el español antiguo, pero no es español antiguo, es fácil de leer. También armado con un sistema con el lenguaje de los niños, teniendo un castellano todo el tiempo, un estallido de palabrita y eso lo hace sonar como en guaraní, para esto incluye palabras en guaraní y trabaja para que se entiendan en contexto, esto se convertirá en evidente el sentimiento. Mitacuñá y Michí manejan una cosmovisión amerindia, trata de una visión relacional, que revela al ser humano una parte del rojo de la vida en general. También hay un narrador contemporáneo que fricciona con la voz de Antonio, con la de las nenas. Este juego es el más divertido de jugar.

Gabriela Cabezón Cámara.  FOTOS MARTÍN BONETTO.Gabriela Cabezón Cámara. FOTOS MARTÍN BONETTO.

–En Antonio también hay urgencia por escribir.

–Antonio necesita volver a una entrevista con él. En cuanto escapa del convento vive aturdido, una fuga hacia adelante. Se fugit cada vez más loco, cada vez más criminal. Sí, se acabó. Resultó que, sin duda, ocurrió en un lugar donde fue relativamente la salva de todos. Y cuando hablamos de eso, quieres volver a alguien que lo sea.

–¿También sientes un estallido cuando escribes?

–Mientras escribo siento que la cantidad de cosas que se pueden transportar hacia el armamento y la dispersión baja mucho el volumen porque hay un eje. La escritura es una especie de lugar donde todo terminará y armará un mundo. Para mí leer y escribir siempre estaré en otro mundo que fuera mejor, en principio porque escribiré y me dejaré ir a un palo.

–¿Existe ese otro mundo en ese momento que está escribiendo?

–Sí, es raro, un juego de ida y vuelta. Cuando complete mi venta y eso es una cosa. Mi libro no soy yo, es algo que está en el libro, no dependo de mí misma, como si tuviera una hija.

BÁSICO

Gabriela Cabezón Cámara.  FOTOS MARTÍN BONETTO.Gabriela Cabezón Cámara. FOTOS MARTÍN BONETTO.

Gabriela Cabezón Cámara

San Isidro, 1968. Escritora.

Ha trabajado en diversos despachos, desde vendedores de seguridad de tranvías hasta periodismo cultural. Actualmente comunicamos alturas de escritura. Traducido a más de una década de modismos, es el autor de los cuentos. La visita a la cara a Dios (2011) y Romance de la Negra Rubia (2014), y las novelas la virgen cabeza (2009) y Las aventuras de China HierroFinalista preseleccionado del Premio Internacional Booker (2020) y Medici (2021).

Los hijos de Naranjel. Gabriela Cabezón Cámara. Casa al azar. 256 páginas.