Garantizar la salud cardíaca del paciente con cáncer.

Los tratamientos oncológicos pueden provocar toxicidad cardíaca en los pacientes, pero también provocan que en personas que, al ser diagnosticadas, tengan cáncer y padezcan una enfermedad relacionada con el corazón. Preservar la salud cardiovascular de los músculos grandes supervisados ​​se ha convertido en un campo médico en rápido desarrollo en cardiooncología.

Con la motivación de Día Mundial contra el Cáncerel 4 de febrero, representantes del Sociedad Española de Cardiología (SEC) y Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) explica a EFE el trabajo de estos dos especialistas para controlar el ambiente hospitalario ante el dolor cardíaco en pacientes oncológicos.

“No hay necesidad de levantar una señal de alerta”, pero si necesita realizar un seguimiento junto con estos pacientes, simplemente hágalo. doctora Cristina Mitroi, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cardio-Oncología de la SEC.

El especialista cita datos de estudio de cardiotox lo que refleja que, si bien un 37,5% de los pacientes oncológicos padecen cardiotoxicidades, la gran mayoría están elevadas y sólo un 5,9% son moderadas o graves.

Este trabajo, realizado en Cabo en cinco hospitales públicos españoles y cuatro europeos, se basó en el seguimiento durante dos años de 865 pacientes sometidos a tratamiento contra el cáncer.

“Nuestra preocupación es que los pacientes no se pierdan a corto plazo las secciones cardiológicas más pequeñas, que pueden ser más importantes, sino todo el cuadrado medio y grande que antes no se contemplaba”, explica el vicepresidente de la SEOM, doctor Javier de Castro.

Prevención, el primer paso

Ambos especialistas coinciden en que el paso principal es la prevención del dolor cardíaco generado por la toxicidad farmacológica.

Pero también preservar la salud cardiovascular de la persona que tiene problemas cardíacos o comorbilidades (hipertensión, colesterol, sobrepeso…) en el momento de recibir el diagnóstico de cáncer, algo habitual en los casos de tumores de pulmón, próstata o colon que deberían aparecer. entre 60 y 70 años.

Javier de Castro, également chef de la section du Service d’Oncologie de l’Hôpital Universitaire La Paix de Madrid, dit : « Nous nous soucions de la minute d’une prévention contre la toxicité, si ce n’est la bonne santé de la persona «.

La prevención primaria consiste en la valoración, por parte de ambas especialidades, del riesgo cardiovascular del paciente antes de iniciar el tratamiento adoptado por oncología, y en realizar un seguimiento posterior de la inflamación con diferentes controles, explica Cristina Mitroi, también especialista del servicio. de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid).

“Durante los primeros años el supervisor está en contacto con el hospital, por eso tenemos la mayor cantidad de gente trabajando en el lugar grande, una vez superado el cáncer, como la mejor estrategia”, agregó, precisando el médico.

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La cardióloga Cristina Mitroi, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cardiooncología de la SEC. Foto transferida

En caso de hipertensión e insuficiencia cardíaca.

“Puede tener muchos tipos de cardiotoxicidad”, indica el cardiólogo, que sabe que cada fármaco oncológico se asocia con determinados efectos secundarios cardíacos y su interacción influye en las circunstancias de cada paciente (edad, tipo de tumor, otras enfermedades de base…).

El dolor cardíaco es más común que la presión arterial alta, mientras que la insuficiencia cardíaca no es común, pero sí más preocupante.

El médico explica que hay una diferencia de género entre ambos mujer es más probable que se deba a eventos de insuficiencia cardíaca y artritis, el varón Es más probable que sea causado por cardiopatía isquémica, ataques cardíacos y eventos vasculares.

Cardiólogos y oncólogos trabajan coordinadamente en sus hospitales para agrupar los distintos tratamientos cuando coinciden, que no presentan interferencias, y para garantizar que se realiza el seguimiento posterior del supervisor.

Orígenes y perspectivas de la cardiooncología.

El auge de la cardiooncología, sin embargo, obedece a la necesidad de controlar los efectos secundarios cardiológicos que pueden producir los fármacos oncológicos, terapias que en las últimas décadas han aumentado la supervivencia al cáncer hasta registrar curación o aumentar la inflamación en algunos casos.

El oncólogo Javier de Castro informa que estas toxicidades se han destacado desde hace varios años durante el uso de antraciclinasun tipo de terapia para el cáncer materno y para enfermedades y leucemias pediátricas que, en los últimos tiempos, ha observado la aparición de consecuencias cardíacas en adultos.

“Y esto ha llevado a una reducción de los tratamientos de quimioterapia, con el fin de evitar la radioterapia torácicas en determinadas situaciones. La oncología infantil mantiene alejados los gérmenes para evitar efectos generalizados”, afirmó el especialista.

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El oncólogo Javier de Castro, vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Foto transferida

Ahora, tratamientos innovadores, como la inmunoterapia y las terapias de Diane, fundamentales para prolongar la supervivencia, también provocan determinadas toxicidades que se están estudiando con mayor profundidad.

En concreto, un hospital Vena, entre La Paz y el Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas (CNIC) colaboraron en un programa piloto para identificar los parámetros que producen daño a nivel cardíaco vinculado a la inmunoterapia.

Otros objetivos de la investigación en cardiooncología son la búsqueda de más biomarcadores que ayuden a determinar un posible dolor cardíaco

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Infografía proporcionada por la Sociedad Española de Cardiología/Fundación Española del Corazón

La alianza entre SEOMEL SEGUNDO Se trabaja para avanzar en la cardiooncología así como de la mano de la oncología radioterápica y la hematología (para los cánceres de la sangre), así como en la atención primaria, importante para orientar al paciente cardiooncológico en un estilo de vida saludable, debido a que los factores de riesgo (tabaco, sedentarismo , hipertensión, obesidad, etc.) son los mismos para ambas enfermedades.

Pero los cardiólogos son los más indicados para promover la subespecialidad de la cardiooncología en los hospitales y el desarrollo de programas oficiales que agrupen los remedios que permitan avanzar en este campo de la medicina.

En el día a día, sigue las guías del Sociedad Internacional de Cardio-Oncología y cada hospital se organiza según su disponibilidad para coordinar la atención de los principales sobrevivientes de cáncer.