julio 19, 2024

Glioblastomas, los tumores cerebrales más agresivos y en intensa investigación

Glioblastomas, los tumores cerebrales más agresivos y en intensa investigación

MADRID, 14 de noviembre (EDIZIONES)-

Los glioblastomas son los tumores más agresivos del sistema nervioso central y uno de los tipos de cáncer más malignos que existen. Se trata de tumores malignos, infiltrativos en un organismo que no permiten buscar márgenes de seguridad sin comprometer la funcionalidad.

“Lamentablemente no dedicamos mucho dinero a investigarlos, a sopesar los tumores cerebrales más frecuentes y su malignidad”, lamenta en una entrevista con Infosalus el vicepresidente de de la Sociedad Española de Neurocirugía, doctor Luis Ley Urzaiz.

Y es más, «desgraciadamente» tiene alguna financiación destinada a grupos de investigación de glioblastoma, ya que no hay muchos casos de personas afectadas, en comparación con otros tipos de cáncer como el materno o el de pulmónporque tu supervivencia es muy pequeña.

«Paradójicamente, esto facilita la creación de un gran banco de tumores a nivel nacional donde se centralicen los signos de las enfermedades de los glioblastomas intervenidos y tratados en España, lo que permite avanzar en el tratamiento de estos tumores», considera este experto.

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Concretamente, detalla que los glioblastomas forman un tipo de tumor cerebral maligno que se forma en el cuerpo del cerebroSe dice que las células cerebrales derivan y se forman dentro del cerebro: «En particular, las células cerebrales derivan del hielo, que son las células que sostienen a las neuronas. Sus tumores infiltrantes, se dice, sólo no tienen límites bien definidos y son de rápido crecimiento. Para estos tumores agresivos, algunos tratamientos incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia. Dependiendo de los resultados del tratamiento, la supervivencia en una zona amplia será breve.

También es jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y consultor especialista en Neurocirugía que puede presentarse a cualquier edad, pero que el 70% de los casos se dan en pacientes con edades comprendidas entre 45 y 70 años. .

“Son más frecuentes los tumores cerebrales y, por ello, son infrecuentes a nivel general. En España se decide cada año una incidencia anual de 1 caso nuevo por cada 30.000 personas con la esperanza de diagnosticar uno de cada 1.600 casos nuevos. estima una población de 48 millones. La prevalencia calculada es de 1 caso por cada 100.000 personas, se decide que la pagará 1 persona de cada 480. A modo comparativo, en España se diagnostican durante el año 34.000 nuevos casos de cáncer materno y aproximadamente 30.000 casos de cáncer de pulmón”, detalla.

También reconoce el neurocirujano del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid que sus causas hoy son descubrimientos, y sobre sus síntomas comenta que los glioblastomas no sufren una forma de aparición característica o diferente a otros tumores cerebrales.

«En general, Los tumores cerebrales se diagnostican por dolores de cabeza de nueva aparición.; modificando el tipo o frecuencia del dolor de cabeza, el más persistente y refractario al tratamiento habitual; por la aparición de lo que se denomina “focalidad neurológica”, que son síntomas de afección del sistema nervioso, tales como pérdida de fuerzas, memoria, cambios de conducta o crisis convulsivas. De hecho, Con la introducción del código ictus, no es raro que a los pacientes con ictus se les diagnostique finalmente un tumor cerebral. Subraya el especialista.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Respecto al diagnóstico de glioblastoma, el doctor Ley aclaró que se comienza por la clínica, «para sospechar que algo está afectando el cerebro», para que se realice un estudio de imagen, que es el segundo escalamiento en el diagnóstico: «Esta verificación de imagen puede ser inicialmente un TACpero es la imagen obtenida por Resonancia Magnética la que ofrecerá mayor diagnóstico de seguridad”.

Posteriormente, y una vez realizada la resonancia magnética, esta señal neurocirujano que se produce en la cabeza de un tumor, en plena biopsia, o en una resección tumoral; “En cualquier caso estudiarás esta muestra de tejido y tendrás el diagnóstico definitivo”.

EL VALOR DE LA CIRUGÍA

Una vez diagnosticado a través de la imagen, prosiguez el vicepresidente de la Sociedad Española de Neurocirugía, que es estudiante Opciones de tratamiento; siendo la base, «y el tratamiento que tiene mayor impacto en la supervivencia de un paciente, la cirugía».

Es cierto, esto indica que esta es limitada porque debe ser plana para registrar la mayor resección posible sin causar secuelas neurológicas en el paciente. “A veces es muy complicado por la localización o extensión del glioblastoma, o por el estado previo del paciente”, opina el médico.

En este sentimiento, valora que el cirujano llegará a reconocer la naturalidad del tumor, mejorar la síntesis, así como minimizar la masa tumoral, lo que está ligado a la supervivencia. «El tratamiento se completa con un ciclo de radioterapia y quimioterapia concomitante, es decir, se aplica tratamiento de radio y quimioterapia al mismo tiempo. Las terapias deben ser bien toleradas. La quimioterapia es oral y tiene una cierta toxicidad habitual», apunta.

Ninguna objeción, deplora el jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Ramón y Cajal que el pronóstico en estos casos es malo, particularmente durante una investigación macroscópica total, en pacientes de edad avanzada y en casos de déficits neurológicos graves. «Los pacientes tratados de forma óptima tienen una supervivencia media de entre 12 y 14 meses. El 5% sobrevive a los 5 años desde el diagnóstico. Esta situación puede mejorar gracias a los últimos avances, incluso en fase experimental», concluye este experto.