Los amores y corrupciones se ponen contra los cuerpos del primer ministro de Per

Actualizado

Amo a mi madre, como decía la canción que escuché en Per tras el escándalo que protagonizó el todopoderoso primer ministro, Alberto Otrola. La revelación de un conversación con el joven Yazir Pinedo está situada al borde del abismo en el hombre, lejos del gobierno y Punto principal de la alianza parlamentaria que mantiene contra el viento y el mar en el umbral de Pizarro al presidente Dina Boluarte.

La historia de que mujeres amorosas y corruptas fueron condenadas a Otrola, especialista en cuestiones de supervivencia en otra crisis: desde el centenario promedio de muertes por la represión de diciembre de 2022, cuando era ministro de Defensa, a quien siguió en enero de 2023 como ‘ Primero’, hasta el polmico indulto al exdictador Alberto Fujimori. Todo esto sin apoyo del pas, solo hay uno índices de popularidad bajsimos de una administración maliciosa por parte de los peruanos apenas superan el 10%.

El presidente le ordena a Otrola que registro inmediato desde Canadá, y dónde se encuentra en la ruta oficial. Local media adelantan que pese a la cercana entre ambos (Otrola ejerci como abogada de la vicepresidenta del golpista Pedro Castillo), Boluarte Envié la renuncia inmediata. La Fiscalía también abrió investigaciones para conocer el contenido de los audios y determinados grupos parlamentarios exigieron la rebaja de la política.

Pesar el terreno en una motocicleta desatado poltico en Lima, Otrola no da su brazo a torcer, una de sus grandes especialidades. “Reitero que no he cometido ningún acto ilegal”Asegura el Primer Ministro que sufre en el avin con el destino en Lima, un destino político e incluso cruel tras las declaraciones del portavoz fujimorista, Eduardo Castillo, quien siguió animadamente a los primeros aliados tropezando a «dar un paso al costado».

«El primero del amor»«Audio Calentn tumba a Otrola» titularon además de portar los limeos incluso beligerantes, tras escuchar como el primer ministro era destituido en palabras dirigidas a su joven amigo, desde el 25 de agosto, contratado por el Ministerio de Defensa por menos de 53.000 soles, 13.000 euros al cambio.

Portadas que pueden nutrirse durante un tiempo de sus andanzas, hay que hasta siete mujeres consiguieron contractos con el Estado visitaron Otrola en suspacho. Entre ellas, Sandra Inés Ramírez, Nathaly Torres y Rosenith Pinedo, aparecen al momento de la intervención parlamentaria en la marcha por el cambio democrático.

“Si no quiero saber nada, no me importa, pero no me importa lo que quieras saber”, se escucha en el audio transmitido a Otrola dirigido a la niña, quien desganada contestó “es bueno, Ah, no lo haces”. Inmediatamente el Presidente del Gobierno se dirigió a Pinedo: «¿Y eres tú quien ya lo ha visto? Y tú, ¿estás ahí?. «No, no, estoy bien»prosigue la joven sin ningún entusiasmo, al contrario que su interlocutor, quien insiste: «Dime pues, amor, para hablar. T sabes que estas cosas molestan, joden, pero t sabes que yo te quiero tambin. Y me da mucha pena que sientas que no».

Convencida a regaadientes, Pinedo dio su brazo a torcer: «Bueno, est bien. Vale, est bien». Otros, por lo tanto, insisten en decirle al próximo y al joven asinti, que aprueban, que insistan en el hecho de que el mandato de su programa de estudios.

Tras la deslumbrante reconciliación, el que fuera abogado del presidente pregunta por sus gatitos, que al parecer están acompañando en su duelo amoroso. «¿Quiero? Lo nico que quiero saber es si me quieres o no», preguntó el hombre, a lo que ella respondió con su habitual desgana: «Eso no cambiaya te he dicho». Convencido, Otrola se despide con «eso es suficiente, te quiero y te adoro”.

El joven demostró su voluntad de aparecer en televisión en el mes de la luna, en el sentido de que parca una defensa política con quien asegura tener una relación sentimental «durante una semana más o menos».

Pinedo dice que los datos de audio de 2021, cuando Otrola no era un carguero público, y que detrás de su difusión se esconde una conspiración urdida del expresidente Martín Vizcarra y Nicanor Boluarte, hermano del presidente, con el objetivo de “confiar en la propia gente (en el gobierno)”.

El esperado cese de Otrola supuso un antes y un después de Boluarte, que sucedió al isquierdista Pedro Castillo, hoy encarcelado. «El régimen se construyó contra la brutal represión de la agonía. Tres opciones en el horizonte: el Congreso y el poder económico pondrán fin a la cooperación con el gobierno; comprometerse ampliamente con el gobierno en 2026 y renunciar a la presidencia y a las elecciones para 2025», afirmó el logo político. Juan de la Puente. .