los laterales, la tenencia pasiva y la soledad de Enzo Pérez

Cuando Salomón Rondón dibujó la palomita tras el centro perfecto de Pablo Solari sobre el final del partido contra Atlético Tucumán, todos en el Monumental contuvieron un segundo el aliento. Sobrevino una explosión parecida a una descarga, a un desahogo. Por eso Bastian Demichelis, hijo de Martín y alcanzapelotas, saltó el cartel electrónico y fue a abrazar con furia a su papá. El entrenador de River sonrió, festejó sacudiendo su puño derecho, se saludó con Paulo Díaz y dio un par de órdenes.

Y esa euforia que se vislumbró en el banco de suplentes local se replicó en todo el estadio. ¿Se festejó demasiado? ¿Se exageró? Puede ser, teniendo en cuenta que fue el triunfo 18 en fila en el Monumental. Pero nada de lo que ocurrió el jueves por la noche puede sacarse de contexto: el elenco de Núñez transita semanas de tormentas internas y el Superclásico contra Boca, con mucha vida en la semifinal de la Copa Libertadores, se avecina. Sí, River no se podía dar el lujo de perder su localía en la semana previa a la visita a la Bombonera del domingo primero de octubre.

El triunfo no puede confundir a Demichelis: River no jugó bien contra Atlético Tucumán. Bastante más: este equipo se parece poco al del semestre pasado, en rendimiento y en intensidad. «Quiero destacar la constancia, el esfuerzo y la búsqueda hasta el último minuto ante un rival que no perdía hacía 10 partidos. Hay que valorar la mentalidad y el carácter de los jugadores que no se dio por vencido e intentaron hasta el último minuto», elogió Demichelis a sus dirigidos.

Y avisó: «La intensidad la tenemos siempre, pero cuando el rival hace un juego muy directo no podemos tener tanta presión. Los rendimientos físicos de los jugadores volvieron a ser muy buenos”.

Le regaló señales el juego a Demichelis, siempre pensando en Boca, al cabo y se repite, el partido más importante del semestre para el conjunto millonario, ya sin vida en Copa Libertadores y Copa Argentina. Enzo Pérez, que salió en el entretiempo por una fatiga muscular, volvió a quedar solo en el mediocampo. Micho optó por un 4-1-4-1 como esquema y la línea de mediocampistas creativos estuvo varios metros por delante de Enzo. Así, el volante central corrió solo con los zagueros a su espalda como laderos. Un rival con más jerarquía podría aprovechar esos espacios. Se impone, entonces, la presencia de Rodrigo Aliendro, que sumará minutos el domingo ante Banfield.

Respecto al juego, River manejó mucho la pelota, aunque tuvo poca presencia en el área. Le faltó acompañamiento a Miguel Borja y más determinación de los mediocampistas para meterse en zona de riesgo. Conviene destacar, también, la buena defensa del elenco tucumano. Una rareza o no del elenco de Demichelis: completó un juego con alta posesión de balón (76%) y con pocos disparos efectivos al arco (7).

Otro tema en debate son los laterales. Santiago Simón se proyectó muy bien en ataque, pero volvió a sufrir en el retroceso. Ignacio Fernández y Nicolás De la Cruz quedaron lejos para las coberturas y Enzo Pérez tenía a varios futbolistas para marcar por el centro. Las mejores de los tucumanos llegaron por ese sector.

Por la banda izquierda, Milton Casco no tiene como costumbre llegar al fondo porque su pierna hábil es la derecha. Enganchó en casi todas el defensor y ahí se chocó con Manuel Lanzini y con Esequiel Barco. Y, se sabe, el ex Independiente se luce más cuando un compañero le pasa por la espalda. River, contra los tucumanos, dejó un espacio de cancha enorme sin utilizar por no tener un zurdo en el campo. Enzo Díaz, que además tiene buen juego aéreo, también sumará minutos ante el Taladro.

Y Pablo Solari vuelve a ser tema de debate. No se explica por qué en atacante de 22 años perdió tanto terreno cuando hace un par de semanas era titular. Es cierto que, al menos hasta este momento, rinde mejor ingresando desde el banco que de titular. Pero Solari tan solo jugó 12 minutos en los últimos 2 duelos. Así y todo, tuvo tiempo para servirle el gol a Rondón, que comenzará a pelearle con más fuerza el lugar al colombiano Borja.

«Será difícil sostener el mismo equipo en el tiempo porque tengo un plantel muy rico y plagado de distintas características. Ahora me decidí por el mismo 11 en busca del funcionamiento e hicimos un gran partido y estoy muy contento. En los próximos juegos veremos qué decidimos», aseguró Demichelis.

Pasó la noche del desahogo en River y dejó señales contundentes. Todo mientras la sombra de Boca asoma pesada en el horizonte.