Los polacos han votado mayoritariamente por el cambio, segn los sondeos a pie de urna difundidos por los medios locales tras una jornada en la que se registraron como incidentes amenazas de bomba en varios colegios electorales que obligaron al desalojo y marcar historia con ndice de participacin del 73%, mayor en unas elecciones desde la cada del comunismo en Polonia.
La Coalicin Cvica (CO), liderada por el expresidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, no se ha impuesto en las urnas, pero tiene opciones para hacerse con la mayora parlamentaria. «Nunca he sido tan feliz con un segundo puesto. Polonia ha ganado. La democracia ha ganado. Este es el fin del Gobierno del PIS», fueron las palabras que Tusk dirigi a los suyos tras conocerse las primeras proyecciones.
La aritmtica salida de las urnas y siempre basada en los sondeos a pie de urna es clara. Coalicin Cvica habra obtenido el 31,6% de los votos o 163 escaos en un Parlamento de 460. El gubernamental Ley y Justicia (PIS), el partido ms votado, obtendra 200 escaos, pero, a diferencia de la oposicin, no tiene socios con los que cubrir el dficit hasta la mayora. El nico partido con el que tiene cierta afinidad y podra formar coalicin es Konfederacja, formacin nacionalista-libertaria liderada ahora por el empresario de 36 aos Slawomir Mentzen. Su ideario programtico confluye con el PiS aunque ste es an ms radical. Mentzen no quiere «ni judos, ni homosexuales, ni aborto, ni impuestos, ni Unin Europea». Konfederacja, adems, quiere recortar drsticamente las prestaciones sociales, abolir el seguro de pensiones y trazar una lnea nacionalista anti-ucraniana. Konfederacja habra obtenido un 6,8% de los votos o 12 escaos. Sumados a los del PIS dan 212.
Coalicin Cvica, en cambio podra formar coalicin con el partido de centro-derecha Tercera Va, que lograra 55 escaos y Nueva Izquierda con 30. Ese tripartido sumara 248 escaos. Tendran la mayora absoluta incluso si Konfederacja se abstuviera si el PiS se presentara a una investidura.
El deseo mayoritario de los polacos por el cambio est pues fuera de duda, pero slo se materializar si las fuerzas democrtica y europestas sellan un acuerdo, que en ningn caso se producir antes de que el PiS afronte una ronda de contactos. El PiS, tras ocho aos en el poder y con voluntad de perpetuarse en el, jugar sus cartas si el presidente de la Repblica,
Andrezj Duda, le encarga la formacin de Gobierno por ser el partido ms votado y Duda, muy vinculado a ese partido, lo har. «Si el presidente encomienda la formacin de un gobierno al candidato del partido ganador intentaremos construir un gobierno estable», declar el primer ministro saliente Mateusz Morawiecki. El PiS, que ha visto cmo su popularidad se resenta debido a la elevada inflacin, haba hecho todo lo posible antes de las elecciones, para asegurarse el apoyo de los votantes. En las ltimas semanas, los precios de los carburantes en el pas se desplomaron, ya que Orlen, empresa controlada por el Estado, empez a vender gasolina y gasleo muy por debajo de los precios de mercado, en lo que la oposicin tach de clara maniobra electoral. No le ha dado resultado, pero el PiS no ha tirado an la toalla. «Vamos a esperar a ver el curso de los acontecimientos», declar el lider de los ultranacionalistas, Jaroslaw Kaczynski ante la posibilidad de que el escrutinio invalide los sondeos.
Los sondeos a pie de urna en Polonia suelen tener un margen de error del 2%, por lo que no se esperan grandes vuelcos. Los resultados oficiales se conocern el martes, una vez computadas las papeletas emitidas en el extranjero y slo en Alemania residen 600.000 polacos con derecho a voto.
La ventana al cambio que estas elecciones han abierto en Polonia no slo aportar aire fresco a una poblacin que, aun formando parte de la sociedad europea, no goza de los mismos derechos, ya sea para el colectivo LGTBI o para las mujeres que optan por el aborto.
Con un europesta con Tusk al frente, las relaciones de ese pas con Bruselas volvern a la normalidad y no menos importante, con la salida del PiS, las fuerzas democrtica liberales dan un golpe al populismo creciente en la Unin Europea. El primer ministro hngaro, Viktor Orban, se queda solo en el flaco Este con el recientemente elegido primer ministro eslovaco, Robert Fico.
La victoria de la oposicin tras una campaa electoral apocalptica, planteada como una lucha existencial por el alma del quinto pas ms poblado de la UE, no pondr fin inmediato a la era de oscurantismo liderada por el presidente del PiS, Jaroslaw Kaczynski. De acceder al poder, Tusk se ver rodeado por los tribunales e instituciones controladas por el PiS. Sin el desmantelamiento de esa tela de araa, Tusk no podra hacer gran cosa.
La derrota del PiS har respirar a las capitales europeas y entre ellas Berln. Los ataques a Alemania han sido constantes. Adems de reavivar los contenciosos histricos el PIS no ha cesado de plantear nuevas quejas y acusaciones contra sus vecinos. Los ha criticado en todos los mbitos y a todos los niveles, desde su modelo social hasta su poltica internacional, adems de modelar a la Unin Europea como un «cuarto Reich» cuyo objetivo principal es impedir el desarrollo econmico de Polonia.
Segn la prensa polaca, «alemn» ha sido uno de las diez palabras esgrimidas como «insulto» ms repetidas en la campaa electoral, y una de las maneras ms frecuentes a la hora de descalificar al lder de la oposicin, «Herr Tusk». El ms propenso a la retrica antigermana ha sido Kaczynski, aunque tambin el primer ministro saliente, Mateusz Morawiwcki ha transitado por esa va y reclamado, como su jefe, el pago de indemnizaciones de guerra.
Todo eso queda atrs. Las fuerzas democrticas y europestas polacas necesitaran tiempo para hacer que Polonia vuelva a transitar por la senda del estado de Derecho y Bruselas deber aflojarle las riendas. Polonia es demasiado importante para mantenerla en el congelador. Tiene una economa en rpido crecimiento, est bien pertrechada militarmente y desempea un papel clave en el apoyo a Ucrania.
Los lderes de la Coalicin Cvica destacaron a menudo en sus discursos los fuertes lazos entre Polonia y Europa y aseguraron si llegaran al poder, Polonia recibira fondos europeos para la reconstruccin tras la pandemia de Covid. En un plan de «Cien acciones para Cien das», Tusk promete adems volver al grupo de toma de decisiones en las instituciones de la UE, liberar a los tribunales de la influencia poltica, aplicar las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unin Europea y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre garantas de independencia judicial e independencia de los jueces, proporcionar financiacin de la UE para la defensa de la frontera polaca con Bielorrusia y acabar con la ruta del contrabando desde Oriente Medio a travs de Bielorrusia hasta Polonia y de ah a la UE.


