Médicos del mundo pretenden eliminar la mutilación genital femenina y concienciar sobre sus consecuencias

MADRID, 6 de febrero (EUROPA PRESS)-

La ONG Médicale du Monde pudo poner en marcha la acción “Mutilación genital femenina: podemos ser visibles o invisibles” en este mercadillo de la plaza de Lavapiés de Madrid, con el objetivo de concienciar y concienciar a la población sobre las preocupaciones sobre esta práctica. , sino también para algunos países africanos y asiáticos, y sus consecuencias para la salud, tanto física como psicológica, también deben exigir su eliminación.

Con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero frente a la Mutilación Genital Femenina (MGF), que se conmemora el 6 de febrero, la presidenta de Médicos del Mundo de la Comunidad de Madrid, Teresa García de Herreros, declaró que, en la noticia, » Hay más de 30 países entre los que están inscritos en un registro de mutilación genital femenina. No es obvio que «el número de países donde se practica se estima que sea el mayor».

En este sentido, se ha denunciado que la mutilación genital femenina tiene una serie de consecuencias que se presentan en algún momento de la práctica, como «hemorragias, infecciones, problemas urinarios, pero también muertes de mujeres como consecuencia de la hemorragia, o básicamente de niños», y otras » que acompañan a las mujeres durante toda su vida».

Entre estos podemos resolver “problemas para las relaciones sexuales, dolor, disminución de la satisfacción o del deseo”, así como “problemas urinarios, problemas ginecológicos, infecciones y problemas en la parte”. En relación con las consecuencias psicológicas, las mujeres experimentan “problemas de vida, somatización o seres postraumáticos”.

Ante este contexto, desde la organización logran espacios y espacios de debate con las comunidades afectadas sobre los que tratan distintos temas de salud, «sobre todo lo relativo a las mutilaciones y otras violencias», en consonancia con sus consecuencias y mitos, «para que también estén informadas por lo que es una práctica que debe ser modificada».

«Luego tiene tres veces que hacemos investigaciones sanitarias, aunque no tengamos asistencia, acompañamos a los recursos públicos, también nos informamos por la preocupación de protección internacional y vamos a formar profesionales, así como los sanitarios del sector social. medio ambiente o educación”, añadió.

EL PAPEL DE MEDIADORAS INTERCULTURALES

Además de registrar las consecuencias para la salud y la sexualidad, médicos de todo el mundo consultaron el papel de activistas y mediadores interculturales que colaboraron en la formación y sensibilización de las comunidades africanas afectadas.

Según la ONG, su posición de investigación con familias y comunidades «nos permite avanzar de manera conjunta teniendo un lugar de salud con sensibilidad cultural y generar espacios de confianza dentro de la propia comunidad».

«De la cara a la prevención, para las ONG es fundamental la participación de mujeres y familias que provienen de países donde se practica la mutilación genital femenina con el objetivo de mejorar las intervenciones y realizar una investigación central sobre el respeto, el diálogo y «No hay estigmatización». de las culturas y prácticas comunitarias tradicionales», señalan.

La mediadora intercultural de médicos mundiales de la Comunidad de Madrid, Margarita Idó, afirma que «la educación es muy importante», tanto en la población como en el entorno sociosanitario. En este sentido, defiendo que los ciudadanos de la Comunidad de Madrid que son todos los más profesionales sean conscientes de que «seguir».

En total, durante el último año, equipos médicos de todo el mundo han atendido en España a más de 700 mujeres procedentes de más de 30 países, principalmente de Nigeria, Mali, Senegal, Gambia y Marruecos; ha realizado 552 intervenciones mediáticas y 1.579 sociales, de las cuales 775 educativas, 438 psicosociales y 167 sanitarias; Participó en talleres para unas 450 personas de las comunidades afectadas y participó en más de 50 sesiones de formación para más de 1.000 trabajadores sociosanitarios.