Este viernes 6 de junio de 2025, el peso mexicano concluyó la jornada con una apreciación frente al dólar estadounidense, alcanzando su mejor nivel desde septiembre del año anterior. El tipo de cambio cerró en 19.1054 pesos por dólar, lo que representa una ganancia de 4.39 centavos o un 0.23% en comparación con el cierre previo de 19.1493 unidades.
A lo largo de la sesión, el tipo de cambio osciló entre un mínimo de 19.0962 y un máximo de 19.2210 pesos por dólar. Este movimiento se produjo en un entorno de debilitamiento del dólar a nivel mundial, influido por cifras económicas de Estados Unidos que reflejaron un incremento de 139,000 puestos no agrícolas en mayo, superando las previsiones del mercado. La tasa de desempleo permaneció sin cambios en 4.2%.
En la semana, el peso mexicano mostró un incremento del 1.50%, subiendo 29.03 centavos en comparación con el dólar. Este resultado favorable se debe a una mezcla de elementos internos y externos, como la anticipación de un encuentro entre autoridades de México y Estados Unidos para tratar posibles disminuciones en las tarifas aplicadas al acero y aluminio por Washington.
En cuanto a la cotización del dólar en ventanillas bancarias, los precios variaron según la institución financiera. Por ejemplo, en Banamex, el dólar se vendió en 19.62 pesos y se compró en 18.60 pesos; en Banco Azteca, la venta fue de 19.79 pesos y la compra de 18.25 pesos; mientras que en BBVA México, se ofreció en 19.43 pesos y se adquirió en 18.29 pesos.
El fortalecimiento del peso mexicano también se reflejó en el Índice Dólar (DXY), que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de seis monedas principales. Este índice registró una ganancia del 0.46%, situándose en 99.19 unidades, lo que indica una ligera recuperación del dólar en los mercados internacionales.
Los expertos del mercado evalúan que el peso mexicano podría seguir mostrando una tendencia favorable en las siguientes semanas, en particular si se logran acuerdos comerciales beneficiosos entre México y Estados Unidos. No obstante, señalan que elementos como las políticas monetarias de la Reserva Federal y el progreso de la economía mundial podrían afectar la estabilidad del tipo de cambio.
