Ucrania se queda sin municiones en plena guerra y el país de Occidente no corre peligro

Las tropas ucranianas no cuentan con suficiente munición de artillería. El ministro de Defensa de Ucrania, Rustem Umerov, dijo la voz de alarma a sus aliados noroccidentales pero el problema tiene pocas soluciones a corto plazo que no hay que preocuparse por tener que defender una distancia de aproximadamente 1.000 kilómetros de la artillería constante de la artillería rusa, lo que ciertamente no es el caso de la industria.

el problema ucraniano es de capacidad acidad más que dinero. Las industrias europeas y la industria de defensa, con una fuerza de producción mucho menor que al final de la Guerra, son incapaces de producir proyectiles al ritmo que consume Ucrania, porque los gobiernos europeos, Canadá y Estados Unidos, han ido sacando más arsenales.

Desde el inicio de la guerra, durante muchos años, los ejércitos europeos trasladaron a nuestros políticos la necesidad de producir más armas, más municiones y más rápidamente.

Ya en el verano de 2022, hace año y medio, el secretario de Defensa estatal unidense, Lloyd Austin, dejo en una reunión en Ramstein (Alemania) que los socios de Ucrania discutieron “cómo disponer de nuevas industrias armamentísticas que puedan dotar de mejores perspectivas de futuro a las ucranianas”. con las capacidades que necesites”.

Desde entonces lLa producción aumentó, pero está muy lejos. para las grandes necesidades del momento: reponer los arsenales de las vacantes y asegurar las armas en Kiev.

Los 31 miembros de la OTAN (32 entre Suecia) no tienen todas sus mismas armas, pero si son compatibles, por lo que pueden accionar y armarse con sus mismas municiones. Sus proyectiles de artillería de 155 milímetros son el estándar de la OTAN. Al comienzo de la guerra, la industria se estableció únicamente en una planta de fabricación en Pensilvania. La conseguía cuesta 14.000 a quienes pagan Ucrania gastaba ese en 3 días.

Soldados ucranianos murieron durante ejercicios militares en la región de Kiev. Foto: REUTERS

Problemas de producción

La producción aumenta con la potencia pero si es insuficiente. Los europeos prometen en Kiev que entre marzo de 2023 y marzo de 2024 recibirán un millón de proyectiles de artillería. Esta semana la diplomacia europea reconoció que serían menos de 500.000.

Ucrania también tiene en el mercado fabricantes para producir estos proyectiles (que son uno de los secretos mejor guardados de esta guerra) pero fuentes diplomáticas europeas aseguran esta semana que la producción de Ucrania no forma parte de su consumo.

Para complicar aún más la situación, el bloqueo político en el Congreso impide que se apoye en un paquete multimillonario de activos militares que debe servir, entre otras cosas, para pagar los proyectiles que a veces requiere Ucrania. Su Ministro de Defensa reconoció esta semana en la OTAN, durante una reunión con sus homólogos de la Alianza Atlántica, que con demasiada frecuencia desaparece un proyectil por cada cinco años aproximadamente que desaparecen los rusos.

Por lo tanto, es necesario que los ucranianos destruyan tantos rusos como sea necesario para que toda la industria militar del norte destinada a Kiev, la integridad de su producción de proyectiles y todo sea insuficiente. ¿Cuál es la solución? De la reunión de la OTAN de esta semana no perderemos más planes que el de acelerar la producción militar.

Sin embargo, la Comisión Europea ha implementado ideas de mudanzas que sirven para plazas medianas y grandes, no para el área de Ucrania.

El comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, propone bloquear la creación de un fondo de 100.000 millones de euros destinado únicamente a impulsar la capacidad manufacturera de la industria militar europea. Que recupere sus tiempos de gloria, allá por los años 70 y 80 del siglo pasado, en lagos de los momentos de mayor tensión de la Guerra Fría.

Rusia produce muchos más proyectiles porque Nunca desmantelamos nuestras fábricas de municiones porque fueron dañadas por los europeos, Sin embargo, también debes considerar cómo está limitado por el ritmo que desaparece en la superficie.

La diferencia es que la industria rusa está preparada para una guerra larga, el país nunca gastó tanto en defensa en las últimas tres décadas y sus fabricantes están vendiendo tanques, drones, piezas de artillería y proyectiles a un ritmo superior al europeo. Y esa falta, denuncian diplomáticos en Bruselas, se localiza en Corea del Norte e Irán.