julio 19, 2024

un Parlamento fragmentado que podría complicar al futuro gobierno

un Parlamento fragmentado que podría complicar al futuro gobierno

El partido de Rafael Correa fue el ganador de las legislativas. Pero no tendrá una mayoría propia y deberá tejer alianzas.

El próximo presidente de Ecuador, que se conocerá tras el balotaje del 15 de octubre, no tendrá una tarea fácil. Deberá desplegar sus habilidades como piloto de tormentas, ante un escenario complejo y frente a un Parlamento fragmentado que seguramente hará difícil aprobar leyes o tomar decisiones que generen controversias.

Los ecuatorianos eligieron este domingo a los 137 miembros de la Asamblea Nacional, el Congreso unicameral, que deberá legislar hasta el 25 de mayo de 2025. Y los datos oficiales muestran una gran división, sin ningún partido que alcance una mayoría con la que pueda aprobar medidas sin formar alianzas.

En mayo de 2025 terminará también el mandato de quien llegue al Palacio de Carondelet, y que se decidirá entre dos opciones enfrentadas: Luisa González, candidata de confianza del ex presidente Rafael Correa, o Daniel Noboa, el joven empresario hijo de uno de los hombres más ricos del país, quien se presenta como un actor nuevo en la política.

Según los datos difundidos por el Consejo Nacional Electoral de Ecuador, el partido Revolución Ciudadana, de Luisa González, se impuso con un 39,37% de los votos en la elección legislativa.

En segundo lugar aparece el movimiento Construye, del candidato Christian Zurita y el asesinado Fernando Villavicencio, con el 20,66%. En tercer lugar quedó Acción Democrática Nacional (ADN), de Noboa, con el 14,66%. El partido Social Cristiano obtuvo un 11,5% de los votos. Y más atrás, con menos del 5% cada una quedaron otras fuerzas.

“El bloque correísta es el más fuerte, pero no tiene una mayoría que le permita aprobar leyes si no arma alianzas con otros espacios”, señaló a Clarín el analista político Andrés Jaramillo.

Así, si Luisa González llega a la presidencia, de todos modos enfrentará a un fuerte bloque opositor en el Congreso. Y, en el escenario contrario, si Noboa se convierte en presidente, “el correísmo en la Asamblea podrá convertirse en un fuerte cortapisos del Ejecutivo”, agregó Jaramillo.

Cambios

Para el analista Alberto Acosta Burneo, lo novedoso de la conformación de este Congreso es que aparecen fuerzas nuevas, más hacia el centro. Aunque también señaló la enorme fragmentación, un elemento que en los últimos años favoreció un fuerte bloqueo político en Ecuador.

Para varios analistas no es un hecho menor que Revolución Ciudadana haya obtenido más votos para el Parlamento que para la presidencia. Y que Construye, el movimiento de Villavicencio, sea la segunda fuerza.




El partido de Christian Zurita y Fernando Villavicencio fue el segundo más votado para el Congreso. Foto: EFE

Los datos pronostican entonces fuertes luchas de poder, en un escenario ya de por sí excepcional porque será un mandato breve, de poco menos de un año y medio.

Es que tanto el futuro jefe (o jefa) de gobierno como el Parlamento deberán terminar el mandato que dejará trunco Guillermo Lasso, el mandatario de centroderecha quien en mayo disolvió la Asamblea y llamó a elecciones anticipadas cuando estaba a punto de ser destituido en un juicio político muy cuestionado, ya que la oposición lo acusaba de supuestos actos de corrupción nunca probados.

El nuevo Parlamento, de todos modos, no asumirá hasta que se conozca al futuro inquilino de Carondelet. Mientras, Lasso sigue gobernando por decreto, en un país al acecho de las violentas bandas del narcotráfico y con problemas económicos urgentes, como el desempleo que golpea a las capas menos favorecidas. Los desafíos serán tan complejos para el Legislativo como para el Ejecutivo en los próximos meses en Ecuador.

Quito, enviada especial

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